26 de febrero de 2012

.adnaP

¿Cómo te digo que te amo cuando hay tanta interferencia? te me metiste entre las dos sientes y halaste de cada lado, volvé, ¿si? Por mi cordura, por la falta que le haces a mis noches, volve y no dejo de llevarte a todas partes y te lleno de sabores la boca, veni, quedate aquí a mi lado, que no sea la puta distancia la que no nos deje abrazar.

Sos un goteo continuo, un goteo que sorprende con sus cambios de compás, sos un goteo necesario, un "veni te muerdo aquí y no te pido más", una sonrisa con el sol entre tus dedos, un viento que me cubre los pies. si no te acercas no se me acelera el corazón y decime, ¿qué me pongo a hacer?

Otra lluvia, otras vueltas, hambre? si, de vos.

Organismo rápido, cabeza a ritmo de Drum 'n' Bass.
Vení cagame la vida.
Te amo y si ves? ya me pasé de cursi.

Historia de un sombrero.

Una vez conocí un sombrero, al cual le encantaba salir con moños, pero ojo, no corbatines, no. Moños de los que las damas finas de la atmósfera de cristal colocan en su aparentemente lujoso cabello. En fin, este sombrero salió un día con su compañero y fue un día soleado el que colaboró con su destino, pues con paraguas el no se junta. Vio muy cerca una fría saliente que crujió su interior y muy frío quedo él. Y ya ni sombreros, ni moños, ni rojos.
Por: Sebastián "Abelardo" Henao.

Again.

Inhalación, calma, pum, pum, pum, mi mano derecha te alcanza por los laditos, exhalación.

En esto no dependemos de nada, de nada más que de ti y de mi, de tus labios y mis manos, de tus manos y mis labios, de que nos perdamos en las similitudes y cerremos el paso, una nueva bajada, una larga, larga y poco inclinada, una delicia de bajada.

Que te dijera yo... además de paaf, ¿cómo haces? me dejas a mi sin palabras, sos como 7 misterios en uno, 7 misterios, un secreto guardado en el final de la espalda, un par de ojos increíbles, un plan alterno para cada una de las 27 letras del abecedario, una sorpresa magnífica, un plato de gelatina con mucho sabor, una montaña de orgullos así chiquitos y solucionables, una respuesta a muchas preguntas y una pregunta sin respuestas, un beso inexistente en la mañana, un paquete de te amo's tímidos, susurrados al oído, una sonrisa de labios rojos, un sueño así, clarito, a blanco y negro, que se te mete por cada poro, por cada orificio, por cada ojo, por cada puto rincón del cuerpo.

Sos una cascada de sentidos, el mejor sintetizador, la mejor versión acústica y la bajada mejor hecha para mi.
Teamo.

Mañana?

Pasa que yo no entendía, que una vez más tenía la cabeza un poco equivocada, dos pocos.
Pasa que yo no sabía, que no dimensionaba las cosas así.
Pasa que no podía, y no porque no quisiera, si no porque me hacían falta razones y respuestas.
Y quería sandía, en honor a tus encantos y a mis cagadas monumentales.

Eres como de un color morado tan fuerte que envuelve, que rodea, que calma. Un morado silencioso y espacial, un equivalente indiscutible, incomparable, impredecible e indispensables, realidad ayer y hoy, ¿Qué quieres hacer con mañana?

Eres una historia de trama cambiante y sorpresiva, no por las decisiones si no por las reacciones.

Sé que es así, si no lo fuera no me esforzaría.
Juguemos a que si, pero de veritas.

Adjetivos que inician con la letra I, canciones que te empujan el cerebro para atrás y finales de final, comienzos de comienzo.

PUM! al piso.

Esta mierda de no saber que voltea el mundo al revés, esta calma malparida que no se me pasa, tengo ganas literales de estallar y sacar todo, explotar y matar a todo el mundo, por inútiles, por imbéciles, por inoportunos, por orgullosos, por manipuladores, por ser, por nada y por todo, acabar con todo y ya.

Tal vez mi problema sea que olvidé decir no, y últimamente siento que mi rango de acción disminuye, tal vez por haber negado demasiado al principio, por hacerlo muy poco ahora o sólo porque así es como debe ser.

Por datos sueltos y una salsa pegajosísima dejé de pensar en mi mierda, ajá.

Ding dong... ¿Quién es? -Panda- ¿Panda qué? -Panda, te quiero.- mierda.

Cerca, cerca.

Botón, botón, beso, botón, botón, botón, mordisco apretado, botón, botón, beso, beso, beso, botón.

Ya te vas?
No, tu sabes que yo me quedo siempre, duermo contigo y en la mañana corro, enciendo un cigarrillo y silbo de vuelta.

Tal vez, dudamos, sofá.
Sabía, sabía que en el fondo y después de todo eras un poco mía.
Y eran las 3:24am, tenía frío, ganas de llorar y de que no fuera tanto miércoles, quería algo más fin de semana, algo más "ya casi te veo".
Pajaritos, miedos, canciones y hambre.

Preguntas puntuales, ¿quién eres?
Debo irme ya, ¿Qué quieres?
Vamos, vamos, ¿Te quedas?
Me quedo si me muerdes el cuello, me quedo si me alquilas tus manos, me quedo si me prestas tus sueños, me quedo si me pellizcas las mejillas, me quedo si me dejas comprarte tus labios con mis dientes, si no, bueno, también.

Tus pucheros y mis notas.
Ves? esto así no se puede.
Verde, azul, amarillo y gris.
Te escucho, te escucho, lo prometo.
4:00am

13 de febrero de 2012

Slowly, sightly, breath.

Probablemente las razones de estas palabras sean externas a la situación, si cree que mis reacciones alteradas con estímulos externos pueden herir sus sentimientos, deténgase, dese la vuelta y salga de este blog.

Estoy mamada de que todas mis acciones sean inoportunas y de repetirme la misma porquería en la cabeza todos los días.

Me saca la piedra cada conversación, me la paso en el papel de imbécil, pero bueno, ¿cuándo no?

Sería más fácil aprender a creerme cuentos, se van a medias, me duele a medias, no más.
Decisiones, no más eventualidades con doble sentido de conveniencia.

O estás, o no estás.